miércoles, abril 19, 2017

Entrevista King Diamond, parte 2.

Bueno y vaya que tú has sido juzgado en tu vida. Ahora que estás en tu quinta década de vida ¿aún te haces esas preguntas sobre lo que pasa en la vida, aún sientes la necesidad de hacerte preguntas y luego tal vez contestarlas escribiendo música?
Absolutamente correcto. Nunca eres lo suficientemente listo, nunca alcanzas el conocimiento total ya sea sobre música o sobre cantar o sobre la vida o el trato con la gente, nunca aprendes todo y justo por eso dejé de fumar hace poco, bueno no tan recientemente, en el 2010 pero tuve un ataque cardíaco y tuve que cambiar muchos de mis hábitos antiguos. Comencé a comer de manera más saludable –mi esposa cocina platos dietéticos muy sabrosos- , comencé a hacer exactamente lo que los doctores me dijeron, por ejemplo que debía caminar 1.3 millas (2 km) por cinco veces a la semana y ahora lo hago, me mantengo en forma y entonces me di cuenta de algunas cosas. Yo fumé prácticamente toda mi vida y me di cuenta, me dio pena descubrir que en los camiones de giras por ejemplo, quienes aún fuman cuando entran al camión, huelen a cigarro. Fuman afuera pero cuando entran el olor a cigarro se impregna en la ropa y así es como es, y yo lo hice toda mi vida. Y solía pensar que quienes me decían que ya no fumara lo hacían por molestar, que eran tonterías eso de que todo apestas, y ahora me avergüenzo de no haberlos escuchado, de no haberlos respetado cuando me decían “¿es necesario que fumes aquí dentro?” y les contestaba “sí, debo fumar aquí porque es mi puta casa” y ellos me decían “hey, calma”. Pero ahora lo sé, y sí, apestas todo. Ahora cuando viene gente a mi casa, por ejemplo luego viene el dueño de la disográfica a que veamos cosas y me dice que qué bueno que ya no fumo, y ahora entiendo a lo que se refiere. También debes ser lo suficientemente maduro para aceptar tus errores. Para mí fumar fue un error, ahora que no lo hago mi voz está mucho mejor, me resulta mucho más fácil cantar las viejas canciones de “Abigail” por ejemplo y es gracias a que lo dejé, así que de lo malo que me pasó salieron muchos beneficios. Y es que estuve muerto por un breve tiempo, me resucitaron y me dieron una especie de segunda oportunidad al hacerlo y ciertamente la estoy aprovechando. Disfruto las cosas lo más que puedo y no me doy el lujo de dar el mañana por sentado, no sé si voy a amanecer mañana, sé lo rápido que pueden cambiar las cosas porque ya lo viví, y eso pone o le agrega cierto valor a las cosas que hago. Sigo experimentando cosas en esta vida que no se supone que experimente. Tuve una experiencia rara como mes y medio después de mi operación, iba caminando con mi esposa pero no estaba seguro de que estaba ahí y no por estar loco o algo, era un sentimiento como de no pertenecer, como si no tuviera permiso de estar ahí así que caminábamos y le toqué el hombro y le pregunté si podía sentirlo, le pedí que me dijera si de verdad podía sentir mi mano y quería escuchar su respuesta y quería que me dijera que ropa estaba usando porque quería estar seguro de que estaba yo ahí. Y ella me decía que no jugara y yo le decía que por favor sólo me contestara y necesité ese tipo de confirmación por lo menos como mes y medio después de que me trajeran de vuelta, por decirlo de alguna manera. Cuando me veas cantar será porque literalmente me trajeron de regreso de la muerte.


Vaya, qué fuerte, me puedo imaginar que ha de ser muy duro.
Mucho.

Cuando se trata de la música, la mayoría de las canciones de King Diamond tienen solamente tu crédito así que me preguntaba en qué instrumento compones porque hasta donde sé no tocas ningún instrumento en vivo, eres el cantante y aún así eres la mente maestra detrás de la música, no sólo las letras. ¿Cómo cobra vida ese proceso cuando se trata de la música de King Diamond’
Sí, bueno toco la guitarra aunque nunca aprendí formalmente a hacerlo, toco el teclado aunque tampoco aprendí formalmente así que no podría decirte si estoy en Do o en Re o Si menor o lo que sea, eso nunca me interesó aunque sería muy práctico por supuesto porque a veces cuando Andy (LaRoque) se está aprendiendo las canciones luego me pregunta ¿Qué acorde es ese que tocaste? Y entonces como no sé se lo muestro en la guitarra y ya me dice “oh, es un bla bla bla” y sí, probablemente sea eso. Luego nos comunicamos por Facebook o Skype para que escuche algunos demos y a veces me dice “eso que tocaste ahí son dos acordes diferentes al mismo tiempo, eso no se puede hacer en una sola guitarra” y yo me quedo de aaahhh, y me dice “trato de que mis dedos lo toquen pero no es posible hacerlo con una sola guitarra, debes hacerlo en dos para que el acorde quede en la nota que debe ser” y así, son esas cosas que no sé y lo resolvemos porque me dice “baja los dedos dos trastes más y tendrás el acorde correcto” y así es como funciona. Las toco, las grabo y es lo mismo con los teclados y ahora es más fácil porque tengo un estudio en mi propia casa. Eso es fantástico porque ya no necesito rentar tiempo de estudio, es un sistema pro tolos y tengo todo lo necesario, micrófonos, sistemas de pre amplificación y aunque aún pedo meterle más equipo tengo todo lo necesario. Ya no tengo que esperar a conseguir un estudio, puedo pararme a las 4 de la mañana si quiero y trabajar en canciones. Y uso también una máquina que replica la batería, podría hacerlo sonar como si tuviera dos bateristas, es maravilloso. Y así compongo, y Andy me manda cosas también pero con el estudio en casa ya nunca más tengo que cantar un riff que no le queda a mi voz. A veces practicas alguna línea de voz y la tienes en la mente pero no es lo mismo hacerlo en tu estudio con todo dispuesto como te gusta, es diferente. Ahora puedo cantar algún verso o un coro y ver qué tal queda, ni siquiera debe llevar letra, con la melodía puedo trabajar y buscarle diferentes afinaciones y entonces tal vez tengo algo que suena muy bien en el verso pero no en el coro, entonces busco otra afinación y de repente es como “Dios mío, ahí está el sonido que quería” y eso es fantástico. Nunca más tendré que cantar en un mal verso. Puedo hacer de todo, hasta meter un coro en la intro de una canción, un coro de 40 voces. En un estudio rentado no puedo hacerlo, me dirían los del presupuesto que no pueden dedicarle tres días a que yo experimente con mi voz, te dicen que hay tantos días para trabajar las guitarras, tantos para el bajo, la batería… si mi voz no estuviera bien, por ejemplo hace dos o tres días traía una carraspera y si fuera en un estudio con tiempo rentado no importaría eso, me dirían que no hay tiempo otro día, que cante así pero como ahora tengo mi propio estudio puedo esperarme un día y ver si mi voz mejoró y si no, no hay prisa. Todo eso es fantástico porque en el siguiente disco hay algunas partes en las que las notas de voz son realmente muy altas y no hay prisa, tengo tantas oportunidades que antes no tuve y entonces puedo ofrecerle a los fans nuevas capas de experiencias en la historia que contaré, tendrán nuevas cosas en las que pensar. Cuando ves y escuchas cosas en tu vida cotidiana y te quedas todo sacado de onda, eso exactamente es lo que vendrá en la historia. Probablemente ahorita suena medio loco pero espera a que escuches la historia completa y sabrás a que me refiero. Y claro, he tenido experiencias con hospitales y algunas de ellas estarán ahí. No será tal cual una historia sobre mi estancia en algún hospital pero algo habrá y no va a ser agradable.


Hablando de oportunidades, si llegara alguien con un contrato y te dijera que puede financiar una película pero basada en sólo uno de tus discos, ¿cuál escogerías?
Uf, hay algunos que podrían ser, no descartaría “Abigail”, podría funcionar pero “Them” y “Conspiracy” juntos… y no conoces la historia completa, no conoces lo que sucede entre ambos discos pero yo sí, lo tengo todo escrito, sé como empieza, cómo muere el abuelo y cómo se vería el ente por ejemplo, lo que pasa es que cuando haces un disco no todo cabe. “The Puppet Master” creo que lograría una historia muy espeluznante, sería muy interesante, pero “Them” y “Conspiracy” juntos y “Abigail” podrían ser, sería muy divertido.


Aquí ya estábamos apenas por encima de la marca de los 30 minutos, que es el tiempo que me dieron, le pregunté si tenía más entrevistas y me dijo que sí, una más, así que para no quitarle tiempo a mi colega que siguiera (a mí me llamó exactamente una hora después de lo pactado) cerré ya con otra cosa.

Leí por ahí que de joven jugaste fútbol a buen nivel. ¿Aún sigues el deporte, ves partidos?
Oh sí, me encanta y lo veo seguido. Los fines de semana me despierto a las 6 de la mañana para ver partidos de la Premiere League (Primera División de Inglaterra) y a veces veo fútbol de Italia y España y Francia y Alemania. También sigo la liga de Estados Unidos y sé que en México hay dos torneos, tienen una competencia que no recuerdo como se llama pero es entre equipos de México y EU y otros países de Sudamérica (sí, es de los que llaman Sudamérica a todo lo que está debajo de EU y se refiere a la Concachampions) y que es totalmente diferente al que tienen si te vas más hacia al sur, hacia Brasil y por allá y de esos no veo muchos porque no los pasan en la tele (vive en Dallas) pero a veces sí puedo ver algunos partidos de equipos mexicanos. Entonces sí, veo mucho fútbol, me encanta ver buenos partidos, no soy lo que llamarías un fan devoto de un solo club, sigo a varios pero incluso cuando alguno de mis equipos favoritos gana 3 o 4 a cero no es tan divertido. Prefiero ver un partido que acaba 1-1 pero que se resuelve al final, como Manchester United el otro día que jugó contra el Everton, y el Everton ganaba 1-0 y en el cuarto minuto agregado el Manchester empató, y antes les habían anulado un gol por fuera de lugar pero no era y bueno, fue muy entretenido. También me gustan mucho las carreras de coches, ahí en México tienen un maravilloso Grand Prix, y también hacen Indy Car, me gusta la Fórmula 1, la Indy car, Le Mans.

King Diamond es el primero de izquierda a derecha en el fondo de la foto.

Aquí llegaron ya las palabras de agradecimiento, que hasta la vista y gracias por la entrevista y demás…

¿Vas a ir al show?
Seguro, ya me perdí a Mercyful Fate en los 90 cuando tocaron en un cine en el Centro y no me vuelve a pasar, ya tengo mi boleto.
Muy bien, te garantizo que este será un concierto que jamás olvidarás.
¿Traes la producción completa de “Abigail” cierto?
Todo, el show completo, es exactamente el mismo show que hicimos en los grandes festivales del verano pasado, Hellfest, Grasspop, Coppenhell, Sweden Rock Festival, el mismo show que hicimos en Estados Unidos, todo completo, la abuela, la silla, todo estará ahí. Es una producción muy grande, de dos pisos.

Después vino su saludo para sangre de Metal, ¡tienen que escucharlo! Amenaza con mandarle a su abuela a quien no escuche el programa así que al terminar su ID para el programa le dije que lo de la abuela estaba poca madre y me dijo esto:

Bueno, eso fue sólo por parte de mi abuela materna, por el lado paterno nunca hubo problemas pero bueno, así es la vida, todo mundo es diferente y se guía por reglas distintas, todos juzgan, todos juzgamos a los demás de alguna u otra manera.


Para muchos será sacrilegio lo que voy a escribir, pero para mi gusto The Puppet Master es el disco definitivo de King Diamond hasta la fecha. Sí, Abigail lo escuché diario como por un año, leí las letras, me imaginé cosas, tuve pesadillas, me quedé con algunos aspectos de la historia confundidos (aunque ya con internet descubrí mis confusiones y las aclaré, como eso de 18 will become 9), pero yo me quedo con Puppet. Cuando lo escuché era de noche, lo puse en los audífonos del estéreo y fui leyendo cada palabra mientras él la cantaba y tuve piel de gallina como 75% del tiempo. Es una historia impecable, brillante de principio a fin, macabra y escabrosa como pocas y los toques de voz que imprimió su mujer llevan el disco a un nivel totalmente diferente, lo hacen no un clásico sino una verdadera maravilla. Y claro, el disco llegó cuando ya nadie compra discos, cuando menos se sientan a escucharlos de principio a fin sin interrupciones, cuando todo está en la red y ya nada sorprende, mientras que Abigail llegó en un momento donde nada de esto sucedía. Yo creo que con el tiempo The Puppet Master se convertirá en clásico. Parte de lo que no le pude preguntar por cuestiones de tiempo tiene que ver justamente con ese disco. Eso, la quema dde iglesias, su percepción sobre el Black Metal y varias cosas. Ojalá en el futuro se pueda.

lunes, abril 17, 2017

King Diamond, entrevista, Parte 1


Cuando vino Mercyful Fate por allá del 98 al Cine Ópera, la verdad, yo no conocía mucho de su música, pero si conocía la de King Diamond. En ese tiempo no conocía a Carlos de Dilemma, pero los Chobys, mis amigos referenciados en la nota anterior sobre rata Blanca, sí. Fuimos porque según no habría bronca para entrar. Supongo que no habría bronca si hubiéramos ido uno o dos, pero éramos como 6 así que sólo pudo entrar el Choby dizque para ver como se veía el Ópera funcionando como inmueble para conciertos. Salió como 20 minutos después y recuerdo perfecto que me dijo: “no te pierdes de nada mi cabrón, es un wey vestido como vampiro, pintado como Kiss y cantando como vieja”.
Bueno, todos estos años más tarde llegó por fin la oportunidad de ver a ese wey vestido como vampiro y cantando como vieja, en vivo. Gracias aEduardo Chávez de Ocesa por la oportunidad. La entrevista se hizo por Skype con un King Diamond que habla igualito a Lars Ulrich en cuanto al acento danés. Supongo que es como el de los argentinos que se pueden mudar a otro país y vivir ahí 20-30 años pero no pierden parte de su acento.
La entrevista empezó justamente una más tarde de lo pactado, en parte por King habla hasta por los codos. No para en cuanto a historias, filosofías, detalles… y además contesta todo.
La gira que lo trae a México como el mismo explica es la de aniversario de Abigail, el show completo, el mismo de los festivales veraniegos europeos del año pasado, la misma que llevó a Estados Unidos así que será una primera vez que valdrá la pena. Está larga la entrevista así que la voy a dividir en dos partes, una hoy, la otra el miércoles. Aquí la primera parte:

¿Cuál es la historia detrás del nombre King Diamond?
Sucedió hace mucho tiempo, lo adopté para la primera banda en la que toqué, no cantaba, era guitarrista, hablamos de 1976. La banda se llamaba Brainstorm, nunca grabamos un disco, eramos sólo unos amigos de la escuela que queríamos tocar música pesada y creíamos que seríamos tan buenos que sería necesario tener nombres artísticos, porque además veíamos que otras bandas tenían nombres artísticos para que la gente en el mundo pudiera decirlos de manera correcta. La verdad es que no recuerdo el por qué justo el nombre King Diamond, podría decir que fue por aquello de que los diamantes son eternos pero eso sería mentir, en verdad no recuerdo por qué escogí justo ese nombre.

En el principio fue Mercyful Fate y luego King Diamond la banda y todos estos años después, sobre todo en el caso de Mercyful Fate muchos artistas lo citan como una gran influencia. Cuando miras atrás y ves lo que hacía Mercyful Fate ¿cómo te sientes de lo que lograron?
Es sorprendente. Hace poco hablé con Hank, hace como dos semanas porque aún nos hablamos, y platicábamos de lo sorprendente que es por ejemplo que sacamos unas playeras viejas de Mercyful Fate, sacamos a la venta por ejemplo la primera playera que se hizo para Mercyful Fate y claro, al hacer algo así comenzamos a recordar muchas cosas de aquellos tiempos. Por ejemplo, me encontré una foto en la que Michael Denner la estaba usando en un concierto, era una playera que se llamaba Satan Tour, eso decía la playera y la usamos en algunos de nuestros conciertos, por allá por 1982 si no me equivoco. Cuando miras atrás y recuerdas como era el negocio en ese tiempo, como se hacían las giras en esos años, viajábamos en un Mercedes pero parecía mas un Volkswagen de esos que llaman “station wagon” (tipo Combi) y llevábamos equipo amarrado en el techo y viajábamos con los amplificadores apoyados sobre nuestras piernas, manejábamos 16-18 horas desde Dinamarca hasta Holanda y era horrible, horrible viajar con un Marshall en tus piernas por tantas horas, Así eran las cosas. Lo bueno de todo esto es que lo vivimos, pasamos por todos esos momentos duros y aprendimos como era el negocio cuando vas empezando. Así pues es interesante escuchar a bandas que dicen que fueron influenciados por el tipo de música que escribimos y lo que éramos como banda y lo que presentábamos en el escenario incluso en las primeras etapas de la banda que era único para ese tiempo, aunque eso se desarrolló mucho más con King Diamond, ahí creció mucho el aspecto teatral, específicamente con Abigail, que es el primer disco conceptual de horror en que se hizo y que además tenía un estilo que no era muy común en ese tiempo, ni en cuanto a la música ni por supuesto a la voz. Abigail ofrecía muchas cosas novedosas así que es un honor saber que hay gente que se inspiró con nosotros. Por ejemplo mi cantante favorito de todos los tiempos es David Byron, el que fuera cantante de Uriah Heep en los viejos tiempos y que ya falleció, y antes de salir a escena, justo antes de poner la intro para dar inicio a nuestros conciertos siempre ponemos de fondo “The Wizard”, y lo haremos en México como lo hacemos en todos lados y la escuchamos detrás del escenario justo antes de entrar, se ha convertido en un ritual porque esa letra tiene algo especial, me hace sentir como si alguna manera yo fuera un fan que está a punto de verme a mí mismo en el escenario. Es un sentimiento muy muy raro pero esa canción me provoca eso. Y es algo que no puedes hacer, que no puedes experimentar. Puedes verte a ti mismo en un video o algo pero no es lo mismo que estar en la audiencia mirando .


Al principio con Mercyful Fate las letras eran muy controversiales, ya luego con King Diamond cambiaste más hacia escribir canciones de horror, y aún había posesiones y ese tipo de cosas pero, ¿al principio trabas de hacer algún tipo de declaración o más bien estabas expresándote como escritos de canciones y letrista?
Eran muchas cosas pero nunca fue una imagen o pose, nada de lo que escribí ha sido sólo imagen para mí. Yo he vivido mi vida siempre de la misma manera y en cierto punto leí la Biblia Satánica de Anton Szandor LaVey y ahí ví exactamente la manera en que había vivido mi vida, la filosofía de vida que había llevado. Y creo que ese libro tiene un título equivocado ya que al tener la palabra Biblia la gente cree que se trata de algo religioso y no lo es, yo no soy religioso, nunca he sido religioso. Soy muy espiritual, he visto y sentido muchas de las cosas a las que normalmente se les explica como “entre el cielo y la tierra”, cosas que la gente normalmente no ve o que nunca ha experimentado, cosas del llamado ocultismo pero yo he tenido miles de experiencias de ese tipo y eso se refleja mucho en mi forma de componer , pero también el aspecto filosófico de todo esto juega un papel importante en las historias que cuento, tiene que ver con la forma en que respetas a los demás y sobre todo la falta de respeto por otras personas. Dentro del contexto de las religiones las personas tienden a matarse unas a otras si no piensas igual que ellos y eso es algo que yo no puedo entender, y pasa todo el tiempo, y sucede en la actualidad y ha pasado desde siempre. Algunas de esas cosas me molestan mucho así que es parte también de lo que escribo en ocasiones. Mi forma de expresarme nunca ha sido decirle a la gente si están bien o mal, eso lo decide cada quien pero sí creo que puedo provocar muchas preguntas y algunas de ellas las hice en el disco “The House of God”. La pregunta esencial ahí es ¿si de verdad existe un Dios, por qué no se muestra ante todo mundo? De esa manera todos sabríamos “ah, tú eres el correcto” y de esa manera todos podríamos creer en uno solo y nadie tendría que matar a nadie por creer en dioses distintos.

Pero eso nunca ha sucedido así que personalmente, yo no sé si no hay ningún Dios, o si sólo hay uno o muchos, no tengo idea y por eso no le digo a la gente como deben pensar al respecto. Desearía que hubiera pruebas de que existe un solo Dios para que todos creyeran en él y no se siguieran matando pero las cosas no son así. Hay tantas religiones distintas y tantos extremistas por cada una de ellas y sin embargo ninguna ha podido probar que la suya es la correcta. Es un tema extraño para abordar porque al no existir pruebas se vuelve difícil, y es algo de lo que he escrito en mi carrera y eso ha provocado que algunos se hagan cuestionamientos al respeto. Por ejemplo en los primeros años de Mercyful Fate había un sacerdote que quería que la banda fuera prohibida para la radio, y en ese tiempo hablamos de que teníamos demos, no habíamos grabado nada formal pero había una estación de radio que quería programarlos y este sacerdote quería prohibir nuestra música porque decía que éramos una muy mala influencia para los chavos y que sacrificábamos cualquier cantidad de cosas, lo cual de haber sido cierto nos hubiera llevado a la cárcel obviamente, pero esa es la razón por la cual hicimos la portada de “Burning The Cross” que mostraba supuestamente a una monja quemada en la cruz por una secta satánica, y lo hicimos así para molestar al sacerdote, y lo logramos, enfureció, y un día coincidimos con él en un mismo programa de radio en el que nos invitaron para hablar de todo esto y fue realmente muy fácil demostrar que él estaba mal, le preguntamos por qué estaba tan enojado con esa portada, era sólo un dibujo, y le decíamos “la religión en la que tú crees de verdad hizo esas cosas durante la inquisición según por las creencias que tenían, y esto es sólo un dibujo”. Por supuesto no tuvo mucho que decir y mejor abandonó el estudio, pero esa es la razón por la cual se hizo aquella portada, porque ese tipo de acusaciones nos irritaban mucho, las hacían sin razón, o más bien por razones religiosas. Y claro, de ahí sucedieron muchas cosas más en el rock, está la clásica escena del PMRC en el que las esposas de algunos senadores estadounidenses hicieron casi una especie de club que quería prohibir a ciertos músicos porque según ellas cantaban sobre cosas de las que ni siquiera estaban cantando. Recordarás que Madonna estaba en esa lista, Mercyful Fate estaba en esa lista por “Into The Coven”, estaba Dee Snider de Twisted Sister por escribir una canción que hablaba de ir al pero ellas creían que era sobre un hombre que violaba a una mujer, entonces en realidad eran ellos quienes tenían malos pensamientos, Dee hablaba sobre otra cosa, eso te muestra el tipo de mentalidad que tenían. Nuestro disco “Voodoo” habla sobre ese tipo de personas, de gente que no se toma el tiempo de leer de qué se tratan realmente todas estas cosas (sobre ocultismo) antes de hablar. Nada más despotrican y uno va y les dice “hey hey hey, déjame explicarte de lo que realmente se trata esto”, uno quisiera que leyeran y se enteraran de que se trata esto y no que sólo vayan por ahí parloteando sin saber, eso no es de gente inteligente. Eso es el sustento de la historia de Voodoo en el que unas personas compran una vieja mansión y descubren que además había un cementerio adyacente y descubren que había personas que iban ahí a la mitad de la noche, y primero se espantan pero luego se enojan mucho y tratan de expulsarlos. Podrían haber ido a preguntarle a esas personas por qué están en esa propiedad que es privada y habrían descubierto que eran personas que creían en el vudú y que tenían la creencia religiosa de que había que cuidar a los muertos y que no tenían intención de causar ningún mal. Podrían haberlo sabido si les hubieran preguntado, o si hubieran leído al respecto antes de tomar acciones, pero en la historia es al revés, primero toman acciones y al final les sale mal, terminan todos lastimados.


Eres un gran contador de historias, me refiero al aspecto de las letras. ¿Tienes alguna idea de cómo es que esa parte de tu personalidad se desarrolló? ¿Eras un niño con mucha imaginación y de ahí se fue desarrollando esto? ¿Te consideras bueno narrando historias?
Bueno por supuesto puedo ver que hay gente a la que le gusta lo que hago. Empecé a hacer discos conceptuales porque me parecen más retadores, tienes que cuidar muchos detalles, no puedes cometer errores, debes tener cuidado por ejemplo en no decir algo al principio de la historia que más adelante ya no tendrá sentido. Eso hace que escribir sea más difícil pero es un reto agradable y es muy gratificante si a la gente le gusta. Si es así entonces lo considero un gran éxito, es una gran satisfacción saber que la historia funciona. Sin embargo cada historia nace por diferentes razones, Abigail tiene sus propias motivaciones también, mucha de esa historia me llegó en un sueño, y es la única vez que me ha pasado, yo diría que el 60% de la historia vino de esa manera pero la otra parte salió de algo que mi mamá me estaba contando y es que ella fue abandonada de bebé en un zaguán de alguien desconocido. Hace mucho tiempo la mamá de mi mamá era la sirvienta en la casa de un profesor, y el hijo de éste la embarazó y es se convirtió en un escándalo así que la mandaron lejos y cuando mi mamá nació la regalaron. Más adelante en su vida mi mamá encontró a su madre biológica y recuerdo que nos dejó (por lo menos sé que tiene un hermano) por un periodo de tiempo, como dos o tres semanas o un mes se tuvo que ir con ella a cuidarla, y resultó que mi abuela en verdad era un culera, no es como decir “jaja mi abuela es una perra” como en “Welcome Home” (segunda canción del disco “Them”), en verdad era culera, es decir, mi mamá supo que mi abuela estaba enferma, se fue a cuidarla y un día mientras estaba ahí escuchó sin querer cuando un vecino fue a la casa y platicando con su mamá le preguntó que quién era la muchacha simpática que se estaba quedando en su casa y mi abuela le dijo que era sólo una vieja amiga. Es decir, todo ese tiempo después no aceptaba que fuera su hija así que cuando mi mamá me contó esa historia me dije que tenía que cortarla de mi vida, me dijo “no vuelvas a hablar con es perra cabrona nunca más, no pierdas tu tiempo con gente así”, y esa parte de la niña que no es legítima… y esa es otra cosa ¿sabes’ ¿por qué un niño vale menos que otro, sólo porque sus papás no estaban casados o algo? Y ese es el tipo de preguntas que la gente se puede hacer al leer la historia, algunos entienden que alguien ahí busca venganza y otros entienden que lo que quieren es reclamar algo que les pertenece por derecho, porque fueron privados toda su vida de muchas cosas, no tuvieron dinero y una vida normal sólo por la visión de otros de cómo debe ser la vida, por sus valores y creencias de que no puedes tener un hijo si no estás casado pero, ¿por qué no? ¿qué es lo que hace la diferencia?

Son preguntas para que la gente responda porque además son situaciones que pasan todo el tiempo. Personalmente yo no creo que exista diferencia alguna en que un bebé nazca de padres casados o no, si son buenos padres, fantástico, si son malos padres no está bien pero no depende de esas cosas que la gente dicta para decirle a los demás como vivir sus vidas. Otra cosa que creo es que puedo aprender más de una charla con un indigente que vive debajo de un puente que tal vez el hijo de una persona de negocios adinerada que de entrada nunca en su vida ha tenido que trabajar. Es un ejemplo nada más pero creo que el indigente tendría mucho más historias de vida que podría enseñarme y de las que yo podría aprender , pero para eso se necesita ser de mente abierta. ¿Estás dispuesto a escuchar a una persona antes de hacerte una idea sobre él o prefieres mejor hacerte una idea basado en lo que ves en la superficie? Yo he aprendido muchas cosas en la vida porque me permito tener una mente abierta, porque juzgo a las personas por sus acciones, no por su apariencia o su título nobiliario, pero ese soy yo, nada más.


**El crédito de las primeras dos fotos en vivo es Andrew Bansal de Metal Assault y la tercera es de Andy Jolliff

martes, abril 11, 2017

Entre el Cielo y el Infierno con Rata Blanca.


Con todo lo que tener mala memoria significa y con lo poco o mucho que puede aportar internet, ahora que viene rata blanca de nuevo a México me dieron ganas de escribir de mi experiencia con ellos, según internet, en octubre de 1995.
De acuerdo a fuentes en la red, Rata Blanca vino por primera vez a México en 1993. En mayo de ese año tocó dos fechas en el entonces DF y fue en ese mismo año (aparentemente, algunos sitios colocan esa visita en 1992)cuando vino a presentarse en alguno de los programas que tuvo Verónica Castro. ¿Primero fueron los shows y después el programa o viceversa? no lo sé, pero me queda claro que el ruido que habían logrado hacer en México se multiplicó estratosféricamente luego de presentarse con la chaparrita ex conductora de Tv. Yo así los conocí, veía los programas de Verónica Castro porque me gustaba verla a ella (hermosa mujer), porque si ya para entonces había Cablevisión en casa de mis papás (según recuerdo aún no llegaba a la colonia en la que vivíamos) los canales eran apenas unos cuantos y casi todos de películas así que tampoco era una gran opción y porque contrario a lo que algunos puedan suponer, solía tener invitados interesantes.

Después de esa noche me propuse buscar sus discos y descubrí que en México no eran fáciles de conseguir. Ya no recuerdo como pero logré hacerme del “Guerreros del Arcoíris”, un disco que dejaba bastante que desear en cuanto a producción pero que dejaba ver el potencial de aquella banda.
Por ahí de 1992 conocí a los hermanos Camacho; entonces les decían “los arañas” y con el fallecimiento de Mario, “el araña” original, se les comenzó a conocer como “los Chobys”. Tenían una empresa llamada rock en Concierto y como es de esperarse, hacían conciertos. La casa de la Cultura La Pirámide, en Periférico y Eje 5 así como el Tropi Rock de Aragón fueron dos lugares en los que pasé muchas vivencias en los años 90, y fue justo con ellos que me tocó estar involucrado en dos conciertos con Rata Blanca, en octubre de 1995.
Ya para entonces la banda había pasado por fuertes cambios de alineación, sobre todo en el rol de cantante. Adrián Barilari ya no estaba más con ellos y en su lugar venía Mario Ian. Los conciertos que teníamos programados eran en la Carpa Astros de Tlalpan el 7 de octubre y uno más en el Casino Modelo de Querétaro el día 8. Según la red, esos fueron un sábado y un domingo, pero según mis recuerdos, sea cual fuere la fecha exacta, fueron más bien sábado y domingo. Me acuerdo bien porque esa misma semana, el martes para ser exactos, la delegación Benito Juárez por fin liberó el permiso para el concierto. Se había hecho publicidad pero en ese tiempo sin internet lo que se hacía era repartir volantes y pegar pósters por todos lados. Los volantes se repartieron desde algunas semanas antes pero de manera un poco “a la brava” porque no había permisos, y ciertamente pegar pósters ya era algo que mejor no hacías porque te arriesgabas a que los de la Delegación los vieran y te negaran el permiso; además pegarlos era (y creo que aún es) ilegal. El martes salió el permiso, los Chobys, necesitaban que les echara la mano llevando coche en la noche del martes para pegar los mentados pósters, y ahí comenzó la gran aventura. Nos ayudó con buena parte de la pega Rodolfo Espinoza, el famoso Avión, pero buena parte del cotorreo lo hicimos entre Choby (Antonio), el Agüitas (Adalberto), el Babas (Gustavo) y yo. En ese tiempo manejaba un Dart K que no circulaba los miércoles. Llevaba la cajuela llena de pósters, una cubeta, dos escobas y algunas bolsas de sosa caústica de La Jirafa. Los 3 Chobys eran bastante “grandes” (gordos pues) y greñudos. Yo me veía bastante más fresón en ese tiempo pero como fuera, íbamos por Insurgentes y nos paró una patrulla. Abrieron la cajuela, vieron todo lo que llevábamos pero o no entendieron o más bien buscaban otra cosa que no encontraron (todos bebíamos, pero nada más) y nos dejaron ir. Esa fue la primera de cinco escaramuzas que tuve con la policía en esa misma noche.

El segundo encontronazo policial sucedió en la zona del paradero de micros de San Ángel. Mientras unos pegaban pósters, otros echábamos aguas. Vimos que venía una patrulla, advertimos al Avión pero él tenía ganas de orinar, así que cuando llegó la patrulla, una vez más, no se dieron cuenta de la pega de pósters pero sí de la falta administrativa de orinar en la calle, nos sacaron una lanita y a seguirle.
Parte del chiste era conseguir agua para la cubeta y preparar el engrudo. Lo que hacíamos era buscar alguna zona residencial cercana a la barda que fuéramos a atacar y tomar el agua de alguna llave de casa que estuviera a la vista. La tercera patrulla que nos detuvo fue ya de regreso a casa, por ahí de las 5 de la mañana, el horario en el que mi coche dejaba de circular. Ya habíamos tapizado CU, una parte del paradero del metro El Rosario (ahí unos taxistas muy poco amistosos nos corrieron a punta de pistola) y algunos puntos más. Ya sólo veníamos en el coche el Agüitas y yo, lo iba a dejar en su casa, ahí en Pilares y de ahí me iría a la mía, pero veníamos sobre el Circuito Interior y nos paró una patrulla porque mi coche ya no circulaba. Otra lanita más, una clave para llegar sin broncas a casa (te daban una clave para que en caso de que te parara alguna patrulla más se la dieras y te dejaran seguir) y listo, pero llegando a la zona de la Prepa 8 me paró una quinta patrulla. La clave le valió gorro al poli (era sólo uno) y para acabar pronto me escoltó hasta mi casa (eran ya casi las seis de la mañana, mi Papá estaba a punto de irse, no sabían nada de mí porque no había celulares y no les iba a llamar a las 4 am para decirles que estaba pegando posters en la calle ¿verdad?) y esperó afuera de la reja hasta que salí con 50 pesos “pal chesco”.
Obvia regañada y bla bla bla, pero misión cumplida. Llegó el día del show. En el cartel de la Carpa Astros recuerdo que estaban Luzbel (la última etapa en que estuvieron juntos Greñas y Huizar en la gira de promoción de la rebelión de los desgraciados”), Arkham, creo que una banda que se llamaba Vantroi y probablemente Raxas, entre otros. Recuerdo que se necesitaban vender como 1200 boletos para ganar dinero y que llegaron algo así como 1215 personas jajajaja. Si hubiéramos podido hacer más publicidad la historia sería otra.
Tv Azteca cubrió aquél concierto. Los Rata no eran precisamente los más dóciles en el trato así que cuando el reportero de la televisora quiso entrevistarlos, no fue posible. Entrevistaron en cambio a Luzbel aunque cuando sacaron la nota le pusieron de subtítulo que era Rata Blanca. Lo de siempre pues.
De acuerdo a los registros en la red, el set de aquella gira constaba de 26 canciones y abarcaba discos como “Rata Blanca”, “Magos, Espadas y Rosas”, “Guerrero del Arcoíris”, “El Libro Oculto” y “Entre El Cielo y El Infierno”. Fue un conciertazo de principio a fin. Al día siguiente debíamos salir para Querétaro. No recuerdo a qué hora era la cita en el Lobby del Hotel (no recuerdo el nombre pero estaba por el Monumento a la Madre), el caso es que los Rata bajaron a desayunar a la hora que debíamos salir y retrasaron la salida un par de horas. En ese tiempo los traía un chaparrito muy simpático llamado Mundi Epifanio, sería una especie de tour manager y fue el encargado de discutir y hacer larga la mañana antes de que los músicos y su staff por fin salieran y se subieran al autobús que se había rentado. Si bien fueron años formadores muy interesantes para mí, también es cierto que la organización tenía muchas deficiencias, y esa ida a Querétaro desnudaría varias de ellas. Primero, en lugar de que viajaran la banda y los organizadores íbamos los mencionados más una larga comitiva de amigos que en realidad poco aportaban y estorbaban mucho. El caso es que se le pidió a la persona del audio que llegara al casino Modelo a x hora de la mañana del sábado para montar, pero al llegar no encontró a nadie y tras esperar dos horas (las mismas que llevábamos de retraso), se regresó al DF. Obvio, en la época aquella sin celulares no podías llamarle y encontrarlo luego luego. Para no hacer el cuento largo, había mucha gente afuera del Casino. Supimos que el dueño del audio se había regresado al DGF por ahí de las 5 dela tarde cuando alguien logró encontrar a su esposa por teléfono y ella informó que el Sr. Vázquez (no recuerdo el nombre de pila) se regresó al no encontrar nada y esperar varias horas. Ya luego lo localizaron a él, finalmente se le había pagado por adelantado así que se decidió hacer el show al día siguiente, un domingo.
Esa noche la gente de Querétaro no tomó muy bien la idea de posponer el show. La ciudad era chica, no como ahora que si te falla el del audio ahí mismo encuentras a otro proveedor, eran otros tiempos.
Total que afuera se armó un zafarrancho, yo estaba en la taquilla, una ventanita desde la cual se vendía alcohol que desde afuera no dejaba ver que era una bodega donde se guardaban cartones de chela. La ventanita era metálica y yo sólo escuchaba como se estrellaban contra ella botellas y piedras. Luego de un par de horas se calmó la cosa y nos fuimos al Hotel, el Misión Juriquilla, además. Esa noche/madrugada estaba en la alberca, flotando, mirando las estrellas.
Al día siguiente se hizo el show, llegó mucho menos gente y recuerdo que casi todos excepto Giardino aceptaron firmarle cosas a los fans. Regresamos a México a escondidillas, ya estando todos arriba supimos que no se había pagado el Hotel porque al no llegar la gente, no había dinero suficiente.
Recuerdo que ellos traían un staff muy gordo y gritón, aficionado al Boca Juniors que no paraba de joder hasta que alguien gritó que Maradona era una mierda y casi desata una guerra mundial en el camión. Todos los Rata usaron asientos dobles para una sola persona, lo cual hizo que algunos nos tuviéramos que venir de pie en el camión. Ya en retrospectiva los entiendo, no fue la gira más pro que les habrá tocado y estaban enojados. Nunca más trabajé de manera tan directa con ellos aunque sí lo hice años más tarde (entre 2003 y 2007) desde mi posición como publirrelacionista en Dilemma y Ocesa. El bajista, Guillermo Sánchez, recordaba esa caótica gira y sonreía al respecto. Él y Giardino son los únicos que han estado siempre en la banda.

Supongo que historias como esa que viví yo abundarán en su carrera y en sus muchas visitas a nuestro país, sobre todo porque en el historial de giras hay muchas fechas que se cancelaron (siempre en el interior de la República, por cierto), como sea, ahora regresan con Chamuco Producciones en una gira que los llevará el 19 de abril a Guadalajara, el 20 a Querétaro, el 21 a la CDMX, el 22 a Monterrey y el 23 a San Luis Potosí. Una banda de leyenda, con altibajos en cuanto a lo musical pero que viene con una alineación que lleva junta en su base (guitarra, bajo, batería y voz) desde el 2000, año en que regresaron luego de un paro que inició en 1998. Así, la rata Blanca del 2017 cuenta con Walter Giardino (fundador, presente en todas las épocas) en la guitarra, Guillermo Sánchez (fundador, presente en todas las épocas) en el bajo, Adrián Barilari (1989-1993 y del 2000 a la fecha) en la voz, Fernando Scarcella (del 200 a la fecha) en la batería y Danilo Moschen (2010 a la fecha) en los teclados. Su disco más reciente se llama “Tormenta Eléctrica”, es el décimo primer larga duración en estudio que ofrecen y fue editado en el 2015. Además cuentan con un EP, dos discos en vivo, un recopilatorio y un disco que se grabó en español primero y en inglés después (“El Reino Olvidado”, 2008 y “The Forgotten Kingdom”, 2009). Es Rata Blanca, la banda más grande de metal de Argentina (mejor o no es cuestión de gustos, pero en cuánto a números ninguna se le acerca siquiera) y regresa a México sin mucho que probar pero con mucho aún que ofrecer. De acuerdo a registros online, el set list que tocaron en los primeros shows de esta gira constó de 26 canciones así que se puede esperar algo similar para sus próximas presentaciones.

lunes, marzo 13, 2017

Ace Frehley, reseña.


Desde el metro parecía una noche x, no se sentía el típico murmullo de día de concierto en el Palacio, no había puestos de playeras y tazas ni revendedores acosadores, no hasta llegar a la calle de Atletas, la que conecta Añil con Churubusco, y aún ahí apenas eran unos cuántos puestos.. Al darle la vuelta al Palacio y acercarnos a la puerta 5 ya cambiaba, pero aún así parecía una noche fría, una noche más.
Afuera de la puerta del ahora llamado Pabellón Cuervo se escucharon las primeras notas de “Fractured Mirror” y entonces sí se empezó a sentir el ambiente festivo de un día de concierto. Tal vez llegamos un poco tarde, o mejor dicho no tan temprano y prácticamente todos los que estarían esa noche en presencia de su majestad espacial ya estaban dentro y por eso afuera no se veía mayor movimiento. Mirror nos acompañó desde la puerta de acceso hasta la entrada a Preferente y sí, la audiencia se manifestaba en una cantidad muy saludable de rockeros. No tengo la cifra oficial y soy malo para los cálculos pero no éramos pocos, eso seguro.
Terminó el tema introductorio con el escenario iluminado de azul, el eterno color del Spaceman, salió la banda en actitud parecida a la que tendrían cuatro camaradas que dan vuelta a ñla esquina y se topan contigo, claro, aunque a diferencia de esa escena aquí al dar la vuelta a esa esquina los recibió otro rugido de un par de miles de personas. Sin más, Ace contó hasta el cuatro y arrancó la noche con “Rip It Out” y “Toys”.
Vestía un pantalón negro, una especie de saco informal negro a rayas del mismo color pero en otro tono y una camiseta, lentes oscuros, barba de candado y el aura de contar con más de 40 años de ser considerado leyenda. Rip It Out fue cantada de principio a fin por la mayoría y el coro, por prácticamente todos. Era un error que no sé cuántos habrán cometido ir en espera de un tributo a Kiss con uno de sus miembros originales, esta era una noche para Ace Frehley en la que obviamente habría temas de la banda pero también de los suyos, y varios de esos que jamás habíamos escuchado en vivo.
“Juguetes para chicos grandes, te sorprendería saber cuánta alegría traen”. Ace ya no juguetea con alcohol y drogas, y sele nota. De aquel hombre del espacio que vino desde Jendell al Foro Sol hace ya algunos ayeres que se veía en buena forma física pero que musicalmente hablando estaba cerca de lo fatal, que al hincarse en algún momento del show apenas pudo levantarse al de este fin de semana hay un abismo de diferencia. Probablemente como muchos de aquellos que dejan de beber o de fumar o de consumir cocaína Ace habrá cambiado tales hábitos por la comida. De alguna extraña manera era como ver a BB King en el sentido de ver a un tipo grande (de tamaño, gordo pues) con su guitarra que ahora se percibía más chica que de costumbre a pesar de ser del mismo tamaño de siempre, pero no importaba. Independientemente de su sobre peso, tampoco era de esperarse que Ace se doblara como cable y se sostuviera en esa pose compleja (ver por ejemplo la portada de Alive!), finalmente tiene casi 66 años.

Sonriente, regalando plumillas a diestra y siniestra se siguió con “Snowblind” y “Parasite”. Para mí algunas cosas de la vieja escuela no tienen precio y aunque vi un video de “Parasite” en Argentina con la forma clásica de los sudamericanos de corear el riff, la verdad es que me mantuve totalmente al margen de lo que se decía de él o del set que estaba tocando. Yo quería llegar y descubrir el concierto paso a paso, no llegar a sabiendas de qué iba a pasar a cada instante para disfrutarlo a medias por no llevar elemento de sorpresa encima. Por eso, cuando sonó “Snowblind” me salió la segunda gran sonrisa de oreja a oreja de la noche. Si me sentara a hacer un análisis concienzudo de lo que se podría esperar del show de Ace igual supondría que la iba a tocar, pero no lo hice así que fue una gratísima sorpresa, y “Parasite”, bueno, escuchar por primera vez ese tema en voz de quien la escribió pero no la cantaba porque al inicio de su carrera no confiaba en su capacidad vocal fue sencillamente mágico.
El primer clásico Kissero de la noche vino de la voz de Scooty Coogan, el baterista de la banda quien se encargó de Love Gun. Y esa es la magia del rock, el lugar se caía aunque con la cacareada remodelación la capacidad sea supuestamente de 3500 personas porque no deja de ser un bodegón enorme al que antes le metían más de 7 mil personas. Palabra a palabra la gente hacía casi imposible escuchar la música de lo fuerte que cantaban, afortunadamente (y más noche, ya sin adrenalina, desafortunadamente para mis oídos) yo estaba a escasos dos o tres metros de una de las torres de bocinas así que jamás perdí detalle de la música.
Ace es sobre todo actitud. De verdad que no le hacen falta el maquillaje y la parafernalia para llenar el escenario (tampoco es que la falten a Gene y Paul por ejemplo), su presencia, sus gestos, sus sonrisas cómplices y claro, una muy buena banda alrededor suyo son más que suficientes. Una vez más, quien esperara pirotecnia tipo Kiss estaba mal encaminado, esto era un show tipo club, un concierto de rock puro y directo que además desnudó el mito de que Kiss y sus músicos son incapaces de destacar sin los aspectos escenográficos.
“Rocket Ride”, otra enorme sonrisa. Recordé los tiempos en que estuve suscrito a un grupo de correo en honor a Ace y que algunas chicas (por lo menos 3) usaban de apodo el nombre con que arranca la canción, Lady Space. Recordé también cómo ellas de vez en cuando se expresaban con total libertad de sus deseos sexuales por Ace y hacían referencias a ese viaje en cohete. ¿Cómo no sonreír, cómo no divertirse?

Fuera del clásico “Ciudad de México, los amamos” y alguna frase más por el estilo, Ace habló poco con la audiencia. No es lo suyo, pero para presentar la siguiente canción si tomó el micrófono y dijo “yo sé que en la Ciudad de México hay muchos soldados del rock así que levántense y hagan sentir”. Y lo habrá dicho en cada ciudad que tocó en esta gira pero ¿qué importa? “Rock Soldiers” era también uno de esos temas “sí o sí”, sabíamos todos que la iba a cantar, yo lo que no sabía era en qué momento.
Lo siguiente fue un solo de bajo de Chris Wyse. Debo admitir que cuando ví que la banda salía y él se quedaba me frustré un poco. Yo estaba ahí para ver lo más que se pudiera de Ace Frehley, no de un bajista del cual mis referencias eran nulas, pero pocos segundos después de empezado el solo me calló la boca. Más allá de desplegar virtuosismo como otros, o de hacer algo aburrido y desangelado como recientemente se vivió con Rbert Trujillo de Metallica, Wyse siguió una vieja fórmula: aprovecha tu momento no tanto para mostrar lo que puedes hacer con tu instrumento sino para enganchar y entretener al público y que se enteren de que estás ahí. Tocó algunos riffs clásicos que fueron de Deep Purple a Maiden por ejemplo y mantuvo caliente el ambiente en lo que la banda regresaba.
Ace regresó ya sin saco y con otra playera para descargar un tema que ni con Kiss había escuchado en vivo. “Strange Ways”. Igual que lo hizo con cada tema que no era suyo dejó que la cantara alguien más, en este caso Wyse, quien por cierto en sus aportaciones vocales respetó siempre la melodía original de cada tema, a diferencia de Coogan que le ponía de su propia inspiración y te rompía el rimo como fan al cantar. Eso sí, le cambió un poco la letra en un par de ocasiones para hablar de la CDMX y al hacerlo volteó a ver a Ace, levantó las cejas como esperando su aprobación y éste, que habrá escuchado los ajustes en monitores le respondió con una sonrisa de complicidad mientras tocaba el riff con una sutileza que parecía que hacía algo rutinario como cepillarse el cabello. Igual no son los riffs más complejos de la historia pero en sus manos parecían aún más sencillos y eso, más que mostrar poca capacidad o falta de talento como se le ha acusado siempre sobre todo a los 4 originales de Kiss más bien habla de una enorme capacidad de llegarle a la gente con acordes sencillos.
Imaginaba que todos estos años después, luego de haber visto literalmente miles de conciertos de todos tipo en mi vida, de haber visto a Kiss en todas y cada una de las veces que han tocado en México, aunque seguramente habría momentos muy emotivos, la lagrimita no se asomaría. Terminando “Strange Ways” le pusieron encima a Ace una guitarra plateada con foquitos… era el momento de “New York Groove”, una de las canciones insignia del Spaceman, aunque sea un cover de Hello. Curiosamente fue de los pocos momentos en los que se le fueron algunas notas de manera evidente pero no importaba, yo lo veía ahí pero vestido con aquél traje de hombreras anchas del cual caía una enorme capa plateada, con esa pechera en V, maquillado y sobre sus enormes botas plateadas y sí, el nudo en la garganta se convirtió en un par de efímeras y orgullosas lágrimas.

Quería escuchar algo del Trouble Walkin’ y se me cumplió con 2 Young 2 Die, dedicada de acuerdo a Richie Scarlet a la memoria del gran Zorro, Eric Carr. Esa la cantó justamente Scarlet que dicho sea de paso es el complemento ideal para Ace. Enorme presencia, un tono de guitarra sucio y absolutamente rocker, voz gastada y ronca y mil arrugas que sin embargo luce con total orgullo. Creo porque la memoria me falla un poco que después de tocarla fue cuando Scarlet y Ace se rifaron un duelo de solos que terminó en intercambio de riffs clásicos y jugueteos guitarrísticos: Richie con su sonido sucio y muy distorsionado tocó cosas de Hendrix y otros mientras que Ace con un sonido absolutamente limpio sólo le contestaba con tonadas fiesteras y sonrisas cómplices. Y esa es otra de las grandes virtudes de Ace, sabe perfectamente bien que la gente está ahí por él pero no se ciega, al contrario, reparte juego, deja que sus músicos brillen y tengan su momento, que se lleven su aplauso también.
“Shock me” también era de suponerse que aparecería en el set y no hizo falta ni que la presentara para saberlo, en cuanto le pusieron encima esa Les Paul roja clásica sabíamos lo que seguía. Curiosamente en diferentes libros a Ace se le ha acusado sobre todo de ser impuntual, de llegar tarde, y esa noche llegó tarde al micrófono en varias ocasiones. Fue muy divertido darse cuenta de que se le olvidaba el momento exacto de entrar con la voz y como se apresuraba para encontrar el micrófono y empezar tarde algún verso. Eso sin embargo fue parte de la magia, es parte de su personalidad, tanto como lo es el sacarle humo a la guitarra y recorrer el escenario de lado a lado para desmayo de la audiencia que si estuvo entregada a tope en todo memento, en ese simplemente deliraba.
“Cold Gin”, ah, parecía la oportunidad perfecta para escucharla por primera vez cantada por él, pero como Halford cuando Judas Priest toca “Breakin’ The Law”, Ace se limitó a cantar la primera palabra de cada verso y dejó que el público cantara el resto. Y el público en su gran mayoría se sabía la letra completa así que habrá que esperar otra visita para escucharla en su voz. Así terminó la primera parte del concierto. Regresó unos minutos más tarde para cerrar con “Detroit Rock City” (cantada por Coogan) y “Deuce”, cantada por todos.
Fue una noche mágica, una en la que lo importante no era ver cuánta gente había o no sino ver si los que estaban sabrían entender lo que tenían enfrente, y afortunadamente así fue.
Para cerrar diré que estoy en total desacuerdo con las personas (y no han sido pocas) que he leído y escuchado decir que Ace le hace mucha falta a Kiss. Sí, la noche fue absolutamente memorable, musicalmente se le ve en gran forma pero fue una gira pequeña. No me lo imagino de tour por año y medio o dos años, bajando de peso lo suficiente para entrar en sus viejos trajes y sobre todo, no lo veo aceptando el rigor de trabajar con Paul y gene. Sí me imagino un par de conciertos de despedida en el futuro cercano en los que participe, pero no de lleno. No le hace falta a ninguna de las dos entidades. Él ha alcanzado un éxito comercial como solista que no vivió ni en los 80 y Kiss ha logrado una estabilidad musical que no tvo con la formación original desde mediados de los setenta.
Gracias eternas a “Kelpy Interesante” por hacer el sueño realidad. Sin tu ayuda no sólo no hubiera vivido esta experiencia única sino que además no hubiera podido estar tan cerquita de él. Las palabras no alcanzan así que lo haré una vez más de la manera más directa pero sentida, gracias.

lunes, marzo 06, 2017

Un tipo extraño llamado Ace Frehley. Previa al show.


La leyenda de Paul Daniel Frehley comenzó un día a finales de 1972 cuando, en respuesta a un anuncio en The Village Voice, un diario neoyorquino que desde su fundación en 1955 ha tenido una marcada inclinación hacia la difusión de lo que sucede en el circuito artístico y cultural de la llamada Gran manzana, se presentó a una audición.
Flaco, visualmente poco impresionante, con un tenis rojo y otro naranja llegó a una sala de ensayo donde se llevaban a cabo audiciones para una banda. El anuncio decía “se busca guitarrista líder, deslumbrante y habilidoso. Banda próxima a sacar disco. No queremos gente que nos haga perder el tiempo”. Paul se presentó y a decir de uno de los que llevaban a cabo la audición “ya habíamos escogido a nuestro guitarrista y estábamos hablando con él cuando llegó este tipo, dijo algo así como ‘qué onda banda’, se conectó y empezó a tocar”. Ese guitarrista que ya había sido escogido se llamaba Bob Kulick, pero esa historia pertenece a otro post.

Paul Daniel tocó con la banda algunos covers, lo llamaron de vuelta unos días más tarde para ver si ya con el material trabajado de la banda que entonces se llamaba Wicked Lester quedaría bien, lo cual resultó ser así. Dice Chaim Witz que en algún momento le dijeron que estaba en la banda pero que ya había un Paul en ella así que necesitaban otro nombre para él: llámame Ace, contestó el muchacho, y comenzó una de las más grandes historias del rock duro, una que días más tarde se llamó Kiss, de la que por cierto el “As” diseñó el logo, aunque el otro Paul, el de apellido Stanley fue quien lo hizo con los bordes y el relleno. Ah sí, Chaim witz, alias Gene Klein pasaría a la historia como Gene Simmons, aunque esa también es parte de otra plática.
Tímido, Ace Frehley demostró desde un inicio que tenía mucho más que “potencial”, tenía madera de leyenda. Los cuatro la tenían pero con el tiempo, de los cuatro originales el que menos pudo vivir con ese peso sobre su espalda fue Peter Crisscoula, conocido después como Peter Criss, el “Gato” original.
Desde el inicio de la banda Ace compuso algunos temas que sencillamente han perdurado en el set por más de 40 años. Las primeras que escribió no las cantaba, creía que su voz no era buena y le dejó la responsabilidad a Gene. Sí, hay mucho qué decir sobre el “Spaceman”, y algunos de esos relatos son muy curiosos, como por ejemplo que el primer tema que escribió para Kiss se llama “Cold Gin” (Kiss la sigue tocando todos estos años después). Como tributo a Kiss y concretamente inspirados para ponerle nombre, fue a raíz de esa canción que surgió alguna vez una banda en la que el papel de Ace Frehley lo hacía un muchacho llamado Tommy Thayer. Sí, la frenética risa de Ace que tanto lo caracteriza tiene parte de su fundamento en las cosas extravagantes que el destino le ha guardado, como ese detalle que se explica solo, aunque para los no tan conocedores de Kiss requeriría quizás de otra entrada para explicarlo.

Para el segundo disco de la banda Frehley contribuyó con otros dos temas, y una vez más su inseguridad vocal abrió paso a que las cantaran Simmons y Pter Criss, “Parasite” y “Strange Ways” fueron las elegidas, respectivamente, y una vez más, “Parasite" se ha mantenido como uno de los clásicos del cuarteto a lo largo de su carrera.
En el tercer disco lleva crédito como compositor en “Getaway”, cantada por Peter Criss y de co compositor en “Rock Bottom” junto a Paul Stanley, quien la canta y ha mantenido en el set junto con todas las alineaciones que han existido de Kiss desde que la grabaron. ¿Llevan la cuenta? Van 3 clásicos en 3 discos.
El cuarto material en estudio llegó cuando el primero en vivo, Alive!, llevó a Kiss de ser una banda promesa a una que llenaba arenas en todo Estados Unidos. El dinero fluía a raudales y para Ace, las drogas y sobre todo el alcohol comenzaban a ser un problema. Cuenta la leyenda (y lo han confirmado Paul, Gene y él mismo en diversas ocasiones) que algunos de sus solos no fueron grabados por él porque el día que le tocaba ir al estudio decidió que era más importante quedarse en una mesa de póker en la que llevaba buena racha. A Paul y Gene esa actitud nunca les gustó, obviamente, pero fue justo eso parte de la clave del amor que provocaría Ace en los fans de Kiss, sobre todo en los que se identificaban de inmediato con el chico desmadroso y rebelde, el rockstar que vivía los cliches, los buenos y los malos del estilo de vida esperado en ellos, al máximo. Aún así co escribió “Flaming Youth”.
En Rock and Roll Over Ace no escribió ninguna canción pero se sacó la espina en el sexto disco en estudio de la banda con “Shock Me”, otra indispensable en las presentaciones en vivo de la banda en su formato con maquillaje, con y sin Ace, ya que es en esa donde el solo extendido ha incluido desde sacarle humo (una adaptación que él mismo creó instalando una bomba de humo dentro del cuerpo de la guitarra) hasta disparar cohetes que tumban luces. Esa fue por cierto la primera que cantó él mismo.
En el lado D del Alive! II Ace contribuyó con uno de los temas que se han vuelto esenciales en su carrera solista, Rocket Ride. Luego, en el criticadísimo Dynasty fue Ace quien puso el rock con tres temas. Un cover de los Rolling Stones llamado "2000 Man" que se convertiría en icónico al ser parte del pequeño de set de reunión que tocaron bajo el concepto de Kiss Unplugged en 1996 y que detonó la reunión de la alineación original y dos golpes de hard rock con tintes de actitud punk llamados “Save Your Love” y “Hard Times”. Si tan solo la gente mirara más allá de “I Was Made For Loving You" y “Charisma”...

Ya cada vez más alejado de la banda, los únicos dos temas que fueron escritos exclusivamente por un miembro de Kiss para Unmasked fueron justamente de Ace. “Talk To Me”, que además fue el primer sencillo promocional en Europa y "Two Sides of The Coin". Además co escribió “Torpedo Girl”. Todas las demás canciones fueron escritas por alguien más o co escritas por Gene o Paul pero con colaboradores externos. Music From The Elder fue el último disco en el que grabó Ace hasta la reunión de los 90. Co escribió “Dark Light” y la instrumental “Escape From The Island”, aunque de ese disco jamás hubo gira.
Así, el hombre del espacio (y vaya que de niño yo de verdad creía que existía un planeta llamado Jendell y que él venía de ahí) fue determinante en la carrera de Kiss.
Yo siempre he tenido problemas para identificar a mi personaje favorito de la banda, depende de las etapas de mi vida en que me lo he cuestionado pero Ace ha sido sin duda el más divertido de todos. Probablemente si a mí me hubiera tocado lidiar con él como a Gene y Paul también me hubiera desesperado, pero las historias simpáticas alrededor suyo son demasiadas como para guardarle algún rencor. Cuenta por ejemplo Eric Singer que luego de la reunión de los originales se convirtió en el nuevo “Gato” cuando Peter Criss fue despedido por segunda vez (o decidió abandonar la banda, dependiendo de a quién se le pregunte), que una vez Ace llegó al camerino con viagra. Es bien sabido, sobre todo entre el círculo femenino de sus fans que le gustaba tocar con sus mallas muy pegadas y con una erección, de ahí parte del concepto de la ya mencionada “Rocket Ride” (las chicas se refieren a su miembro como “leftie” o “zurdito”). Pero aquella vez Ace hizo polvo la pastillita y aunque logró su ansiada erección también logró una enorme hinchazón en su rostro al aspirar el polvo en lugar de tomarse la pastilla con un poco de agua, como sería la norma.
Su carrera solista comenzó de alguna manera aún en Kiss con el lanzamiento conjunto de un disco individual por cada miembro de la banda, en 1978. De los cuatro, el suyo es por mucho el más rockero y desde que existe el sistema de conteo de ventas de Soundscan (los códigos de barras) es el segundo más vendido de los 4 con cerca de 31 mil copias (esto es a partir de 1991). “Rip It Out”, “Ozone”, “New York Groove” (otra que se volvió clásico de Kiss aunque la tocaron sobre todo en las dos etapas con Ace en la banda y muy poco sin él y que además es un cover) y la primera parte de “Fractured Mirror” vienen ahí.

Su carrera solista, si bien nunca despegó ni cercanamente a los niveles de Kiss tuvo sus buenos momentos. Ya fuera como Frehley’s Comet o simplemente como Ace Frehley sacó tres discos en la segunda mitad de los ochenta y generó por lo menos un clásico más: “Rock Soldiers”. Luego vino la reunión en 1996, el disco Psycho Circus en el cual escribió “Into The Void”, la única canción del disco de acuerdo a diversas versiones en la que tocaron en el estudio los 4 músicos originales de la banda y tras la segunda disolución de la formación original hacia finales del 2000, regresó a la actividad solista.
Le llevó 9 años volver a grabar un disco, con algunos esfuerzos en esos años que por diversas razones no vieron la luz, pero finalmente en 2009 ofreció Anomaly, un disco que por fin puso fin a la sequía creativa y que fue hasta entonces el mejor colocado en la lista de Billboard de sus trabajos fuera de Kiss. Space Invader en 2014 y Origins Vol 1 en 2016 le siguieron y lo han mantenido con buenas ventas de discos, lo regresaron al estatus de estelar (en los 80 fue abridor de Alice Cooper y Iron Maiden por ejemplo) y le regresaron la sonrisa frenética que se puede escuchar en diversas entrevistas disponibles en YouTube.

Es Ace Frehley, el mito del cual se han dicho infinidad de cosas, algunas ciertas (como su paranoia por la idea de que la DEA lo espiaba por teléfono así que cuando lo invitaban a alguna fiesta preguntaba si estaría Doña Blanca, que era la cocaína; o que se disfrazaba de oficial alemán y molestaba a Paul y Gene, sobre todo a éste último que es hijo de una mujer que fue la única sobreviviente de toda su familia al exterminio Nazi en la Segunda Guerra Mundial…) y algunas falsas (como que compartió su estancia en una pandilla con Blackie Lawless de W.A.S.P. o que era extraterrestre). Es el guitarrista original de Kiss pero como ya quedó demostrado no fue solo eso sino una pieza fundamental en su desarrollo como banda. Es hoy un sesentón que no pierde el sentido del humor y que llegará a México como solista por primera vez en su vida. Es alguien que pasó de escribir sobre cosas del espacio y sexo y que en la madurez alcanzó la auto crítica en temas como “A Little Below The Angels” en la que empieza con dos versos que dicen “El alcohol era mi amigo y casi me mata. Choqué algunos coches y me metí en algunas peleas, cosas de las que ahora me arrepiento. Me han dicho que tengo nueve vidas, tal vez diez, pero he cambiado mi manera de ser, mi alma está restaurada y ahora soy mejor que antes”.
Es también un guitarrista autodidacta, incapaz de leer música que sin embargo influenció a toda una legión (y la palabra no es exagerada) de rockeros y les hizo querer tocar el instrumento. Es para los Kisseros “nuestro Ace”, y espero que sea para la comunidad rockera un gran concierto. Y ahora que se menciona su visita, al momento de escribir estas líneas tributo es bueno señalar que ya no hay boletos VIP ni Preferentes, ya sólo quedan Acceso General. Allá nos vemos.


jueves, marzo 02, 2017

Metallica 2017, reseña.

“Estamos bien jodidos, somos unas mierdas sin suerte, programados para auto destruirnos” (Hardwired).
Me parece que la canción va más bien enfocada al cambio climático, o a la aparentemente inevitable debacle de nuestro planeta, pero como siempre, una frase aislada cabe en mil contextos, como las relaciones humanas tal vez. En fin, luego de anoche me quedó más claro aún lo que he descrito en tiempos recientes en cuanto a Metallica: hace tiempo dejó de ser una banda propiedad de los metaleros y se convirtió en un fenómeno que no se explica con ninguna casilla de las que le han puesto (vendidos, posers, comerciales, accesibles musicalmente hablando… Metallica es difícil de explicar porque es difícil de entender, pero muy disfrutable, excitante y lleno de caminos por descubrir.
“¿Qué se siente estar solo?, estás ligado al mundo sin nadie más, aplastado por el peso de los cielos, ¡Atlas, levántate!”

Los metaleros llevamos algo de Atlas en nuestra personalidad. Los verdaderos fans de Metallica, aún más. Y es que ellos, nosotros, debemos llevar sobre nuestros hombros el peso de esa afición, de ese gusto que hoy pareciera casi culposo porque en un cambio de tuerca que nadie veía venir, de pronto la banda pasó de ser una de las más importantes del metal subterráneo a una que cambió el metal de forma definitiva. Cuando me acomodé en un lugar más o menos en el centro, en General A, la vista era poco usual para la parte de metalero radical que aún vive en mí y que no morirá jamás y un poco comprensible para el yo un poco más maduro (poquito nada más) que trata de entender el mundo aunque éste se empeñe en volverse insondable. Había alguno que otro, digamos a unos 35-40 metros a la redonda del punto en el que yo estaba que se notaba que son fans de cepa y metaleros de corazón, pero había una abrumadora mayoría que se notaba que en cuanto empezara el show iban a a corear las más dóciles, que estaban ahí porque “es Metallica weeee”, aunque no sepan nada de la banda más allá de lo que los medios les meten un poco a fuerza por la garganta. Y así fue. Mucho del llamado Godín (aunque para ser justos en miércoles era de esperarse, mucho junior que antes siquiera de que saliera la banda ya llevaban siete, ocho vasos de chela y que iban en grupitos de 5- amigos sin saber realmente a qué iban. Y sí, YouTube ayuda y por lo menos el coro de Atlas, Rise! Se lo sabían. Y levantaban, no, espera, no levantaban los cuernos ni el puño; hacían la señal del amor y paz o levantaban los cuernos alternativos, los del pulgar incluido.
Casi siempre me toca estar más tirado a algún costado que justo en el centro. El escenario era enorme, 36 sistemas por lado a la derecha y otros tanto a la izquierda pero colgado en la parte central del escenario y 32 por lado apuntando hacia los costados. Es decir, había capacidad de audio para escuchar el show desde el Velódromo. No sé si lo que escribo es correcto o no, pero detrás de la línea de bocinas centrales había otra hilera de bocinas que emiten los sonidos graves. Esas según yo normalmente están a nivel de piso, en esta ocasión no. No sé si sería justo eso y el estar más bien en el centro pero el bombo y el bajo sonaban brutalmente fuertes (y claros), tanto que tapaban enormemente las guitarras y la voz. También es cierto que mi escucha es bastante más precaria que la del promedio de gente, pero eso impidió que disfrutara como otras veces. Desde que se me fregó el auto estéreo no volví a escuchar el Hardwired así que a pesar de que conocía y me laten las dos rolas para abrir, pues no me sé detalle a detalle y si le sumaba que no escuchaba con claridad, empezaba a parecer una noche más para el olvido que para el recuerdo.
Me llevó unos cuántos segundos darme cuenta que la tercera rola era For Whom The Bell Tolls. Pero ya para ese momento había algo claro:

Kirk Hammett. Yo me quedo con la respuesta de Hetfield cuando recientemente le preguntaron por qué no había nada escrito por Kirk en el disco nuevo y él contesto, levantando las cejas y ladeando un poco la cabeza hacia un hombro, con ese lenguaje corporal que significa “que le crea su mamá” que dijo: “dijo que perdió su iPod con un montón de ideas de riffs que tenía, justo antes de entrar a grabar, ya no daba tiempo de que escribiera más”. Hammett escribió el riff principal de una de mis rolas favoritas de todos los tiempos, Impaler, de Exodus. Ese tipo dejó de existir hace muchos años. Se nota que su cabeza está en mil lados y que tocar la guitarra (adornada con el logo de White Zombie para acabarla de hipsterear) es de lo último en su lista de pendientes. No es la primera noche que me toca verlos y que él desbarata los solos que él mismo escribió. “Rompe el amanecer, todo se ha ido excepto el deseo de ser. Ahora podrán ver lo que sigue aunque lo harán con ojos enceguecidos. Se acaba el tiempo para quienes tañe la campana”. Y lo peor es que son claroscuros, porque también hay que reconocer que algunos solos los tocó casi iguales que en los discos, sin embargo son más las pifias. Si yo pudiera organizar una firma de esas tipo Change punto Org y sirvieran de algo, pediría que lo reemplacen. Todavía en la gira pasada que vinieron, en sus espacios para tocar lo que quiera sin nadie más en el escenario tocaba algunas cosas suyas y las mezclaba con riffs o solos de Hendrix y Sabbath, ayer sus dos apariciones solistas fueron más aburridas que leer sus entrevistas. Le quedaba como anillo al dedo el coro del tema que siguió, ahí cuando dice “Fama, fortuna, la vanidad del espejo, te vuelves loco, pero el recuerdo se mantiene”.
Y justo ahí fue de los primeros momentos en que quedó claro que Metallica es una entidad diferente a cualquier banda de cualquier género. La canción en sí no es tan mala (para mi gusto, y el video era bueno), pero fue muy famosa y lo lógico hubiera sido que la parte de la melodía monosilábica que en el disco es na na na fuera coreada así, o mínimo que terminara en la vocal original, la a , algo tipo la la la. Pues no, por lo menos en la zona donde yo estaba la corearon como oh oh oh. Eso sí, varios lo hicieron chela en mano y levantada, ojos cerrados y con una pasión que parecía que tenían un orgasmo. Eso o la otra actitud estúpida, corriente y desgraciadamente popular (sin distingo de nivel socioeconómico) de aventar la chela, voltear a ver al acompañante y reír como simio de zoológico que se acaba de encontrar el pene.
“Ya no pueden mantenernos más aquí, ¡escucha carajo! Vamos a ganar. Elloos lo ven bien, piensan que es lo correcto y además suponen que esto nos liberará de nuestro infierno”.

Lars: Es el más vilipendiado de todos. Algunos grandes bateristas como dave Lombardo lo han atacado públicamente por sus declaraciones en el sentido de que habrá un día que Metallica no pueda tocar Damage Inc. O quizás, “Welcome Home (Sanitarium)” porque físicamente por lo menos para él como baterista, no le será posible. De niñita llorona no lo bajan, pero de su banquillo de baterista tampoco. Yo no soy músico ni mucho menos baterista y no ando por la vida y los conciertos sumando beats y llevando el tiempo. Ni siquiera lo sé hacer. Me vale madre. Y sí, puedo distinguir cuando un baterista se tropieza o ya no da el ancho, pero en términos generales creo que Lars cumple y además, por lo menos ayer, tocaron 130 minutos, 2 horas y diez minutos. Eso lo coloca como uno de los bateristas que por lo menos toca en una banda que te ofrece más de dos horas de concierto, y aunque Slayer a veces también alcanza esa marca, son realmente pocos los que lo hacen, y son mucho menos los que lo hacen a esa edad. El 90% de las bandas que tienen promedios de edad entre los 25 y 35 años tocan hora y cuarto, hora y media cuando realmente se inspiran, así que habría que tomar menos a la ligera lo que significa que un cincuentón salga a tocar 18 canciones, y de Metallica además, cada noche.
Las siguientes cuatro canciones fueron el momento clave para que al menos a mí, el concierto me resultara el menos atractivo de los que he visto de ellos.
“Cuando seamos seducidos, entonces ojalá se pueda lograr que no nos desviemos de nuestro camino” (Now that we’re dead). De las cinco canciones nuevas que tocaron, las primeras 4 corresponden a la misma secuencia del disco, y esta, la tercera es bastante floja, por lo menos en vivo. Lo rescatable del cuarteto que arrancó ahí, siguió con Moth Into Flame, Harvester of Sorrow y concluyó con Confusion fue justamente Harvester.

James Hetfield: Hace no mucho tiempo, Alex Skolnick catalogó a Hetfield como virtuoso. “No se le va ni una sola nota en vivo, nunca falla en sus riffs y además canta, lo cual lo hace más complicado”. Y sí, james es el gran soporte de la banda. Desde mi posición lo que menos se escuchaba era justamente su guitarra, cuando el bombo y el bajo lo permitían se escuchaban más las partes de Kirk, y como ya expresé hubo muchos solos que fueron lastimeros y algunas partes rítmicas que de plano estaban mal tocadas, pero James no, él se echa encima a la banda y pone cada riff como debe ser, como ha sido siempre, como fueron uno a uno para construir la leyenda que es Metallica. No habló gran cosa pero cuando lo hizo demostró que siempre ha tenido al público comiendo de su mano. Las enormes pantallas ayudaban cuando le hacían tomas en close up a ver sus gesticulaciones, a entender que de verdad sabe qué significa cada palabra que dice, sobre todo porque en su gran mayoría las escribió él. Sí, le toman fotos en chanclas y bermudas saliendo de tiendas de alta alcurnia junto con su familia, pero es quizás el que más metal tiene en su corazón de los cuatro, y tiene mucho.
La verdad no recuerdo en que tema fue, tal vez en “Confusion” que siguió a Harvester pero se sintieron sepultura de la época Roots y los cuatro se pusieron a tocar unos tambores en una especie de fiesta de percusiones tipo The Blue Man Gruoup, sólo que sin la gracia de los otros. Para mi fue bastante anti climático y a juzgar por la apática reacción que escuché de cerca de 60 mil personas, no estuve solo en ese sentimiento.
Dave Mustaine: Y es que por más que quieran minimizar su legado, llegó a salvar lo que parecía un concierto que de haber empezado bien se encaminaba al fracaso. “The Four Horsemen” tiene toda la actitud de Mustaine, y se nota aún más cuando analizas el proceso cada vez más castroso y falto de creatividad de Hammett de abusar del pedal wah. Ahí, en los cerca de 7 minutos que dura está parte de lo que hizo que Metallica cambiara al mundo. Imposible no prenderse en ese momento.

Roberto Trujillo: El set list dice que su solo fue después de Horsemen pero mi memoria dice que fue antes. Se le ve físicamente menos trabajado que en años anteriores, hizo mucho menos del paso de cangrejo que acostumbra pero, y es el pero importante, musicalmente le va perfecto a la banda. Es un bajista muy cumplidor aunque en su solo también mostró que la música ha quedado un poco detrás en su lista de prioridades; desangelado, aburrido, hasta chafa. Se compuso al final porque tocó la intro de “Anesthesia (Pulling Teeth), pero es otra de las partes que bien podrían quitar en el concierto y muy pocos extrañarían.
De ahí ‘pal real como dicen fue otra vez una experiencia altamente disfrutable. Fue muy curioso ver al grupillo de amigos fresones que estuvieron buena parte del concierto frente a mí hacer un mosh pit en “Sad But True”, fue… sí, triste pero cierto. La canción es pesadota, siempre ha sido momento clave en los conciertos, aunque medio mundo metalero odie el disco. “One”, “master of Puppets”, “Fade to Black” y Seek and Destroy” cerraron la noche. Con “One” por ejemplo yo esperaba pirotecnia, pero en esa y algunas de las que siguieron el efecto retro de usar láser de color verde, o blanco y llenar de humo el ambiente fue un viaje en el tiempo que realmente me encantó. Casi (casi nada más) con nudo en la garganta le decía a Kelpy Interesante “mira, cuando se abre el láser y pasa por el humo me hace sentir como si estuviera dentro de una pecera” jeje. Hasta eso que se nota la dedicación en cuanto a preparar las giras, esos detalles parecen pequeños pero complementan de maravilla un espectáculo del tamaño del de Metallica. Además, el escenario estaba con un diseño que empezaba en lo típico (un rectángulo, en este caso enorme) y cambiaba al tener en frente un “snake pit” (foso para un puñado de afortunados que tuvieron a la banda al alcance de la mano durante las 2 horas) y una pasarela que llegaba hasta la mitad de la sección General A. Ahí tocaron las últimas canciones, cual banda de garaje, con la batería a ras de piso y los cuatro compartiendo un espacio que no habrá tenido más de 3 o 4 metros de ancho. Detalles, sí, pero de esos que hacen diferencia, que muestran cierta preocupación por ofrecerle a la gente algo extra por el dinero que pagan. Y nomás por no dejar, en los detalles suele encontrarse la grandeza.
Para el encoré nos movimos hacia el costado y ¡voilá!, el sonido era perfecto, maldita sea mi suerte. “Con Fight Fire With Fire” se armó un pit mucho más grande pero al mismo tiempo muy retro, creo que la mejor manera de definirlo fue como lo llamó Kelpy, “un pit de chavo rucos”. Se la estaban pasando bomba pero no era algo tan violento como esos en los que hay codazos y patadas y que parecen guerras campales de artes marciales mixtas. Supongo que muchos de los que estuvieron ahí hoy no se pueden ni mover, pero estoy seguro que cada parte adolorida de sus cuerpos les generará alguna sonrisa. “Nothing Else Matters” y “Enter Sandman” hicieron que más e un true que vi por ahí se prendieran con la misma enjundia con la que agreden a Metallica en las redes. Al final, unos cuántos minutos de pirotecnia que la banda misma volteaba a ver, lo cual al final del día significa que aún encuentran tiempo para disfrutar.
Más panzones (excepto Hammett), con menos pelo (excepto Trujillo y Hammett) y más arrugados, pero esos cuatro parecen tener pila para rato. Ojalá Kirk retome el gusto por su instrumento y enmiende el camino porque es una lástima ver que no se sabe algunas partes y solos de varias canciones.

Ya para cerrar, sería interesante saber como lo vivieron esos que hacían el signo de paz, o los que gritaban “master” en rolas que no eran Master, o los que aventaron cientos de pesos en chelas a los de enfrente de ellos, o los que ocuparon el 90% del tiempo (y de pila) en grabar el show, o los que hablaban alargando cada vocal tipo “siii weee”, “no mameees, estamos del otro lado weee”, “yujuuu, a huevooooo” (en “Nothing Else”) pero bueno, lo dicho, a Metallica ya no puede uno verla como una banda para metaleros, hay que verla como Metallica, sin tratar de encontrar respuestas en donde no las hay. Tal vez en 30 o 40 años habrá alguna o algunas bandas más que logren lo que ellos y entonces sociológicamente podrá existir una teoría que explique el fenómeno. Hoy, por lo menos para mí, no existe.


***Todas las fotos son cortesía de OCESA a través de Chino Lemus.

Si llegaste hasta aquí, muchas gracias.

sábado, enero 07, 2017

Canciones, letras y pensamientos

La música es obviamente lo más importante para un metalero, pero como todos, cada quien tiene su propia historia de cómo fue creciendo con este gran género y sus decenas de sub géneros y seguro tiene algo que comentar al respecto. En mi caso, no sólo en el metal sino el rock en general siempre me llamó poderosamente la atención saber qué demonios decían las bandas que escuchaba.
Mi Papá -y hoy que yo tengo hijos lo entiendo, aunque igual no comparta su pensamiento-, no pasó tan de lleno por el rock. Él es de familia tabasqueña, concreta y mayoritariamente de un pueblo llamado Tenosique y creció escuchando otras cosas. Y sí, conocía a los Beatles y Elvis y los Teen Tops y demás, pero ya estaba más grande (dicen que es por ahí de los 12-13 años que defines realmente el rumbo que tomará tu gusto musical y a esa edad en la radio en Tabasco poco o nada se escuchaba de rock) así que cuando yo, a los siete u ocho años descubrí que existía una banda llamada Kiss, no sólo mi vida cambió, también la de él. Por uno de sus primos hermanos (más chico que él) y por los míos del lado materno (más grandes que yo) escuchaba rock de repente. No metal (calculo que el término ni siquiera era tan popular, hablamos de 1978-79), rock: que si los Doors o los Beatgles o Cream… de vez en cuando esas ondas sonoras pasaban por mi entorno y aunque no es como que pidiera escucharlos siempre, por lo menos ya traía parte del chip rocker en mi cerebro.
Cuando conocí a Kiss y toda mi vida comenzó a cambiar a él no le gustó la idea. Al prinicpio no habrá hecho mucho caso pero ya cuando tenía 10-11, sí. Mariguanos, maricones, mamarrachos… curiosamente tres “emes” eran una constante en sus discusiones y regaños. Él no quería que su hijo terminara en alguna de esas tres emes, y yo quería que me dejara escuchar la música que iba descubriendo y que tanto me gustaba. Él creía (y en cierto modos y con ciertas bandas no le faltaba razón, aunque siempre fue creencia, no que leyera las letras) que las bandas de rock pesado que yo escuchaba ofrecían mensajes podridos, o poco edificantes para un niño. Yo no sabía si eso era cierto o no excepto que mis tíos y primos me decían que no, que había muchas cosas ahí y no sólo palabrería negativa.
Como a los 11 años, calculo, cuando íbamos al entonces Aurrerá, le pedía a mi mamá que me dejara en la sección de discos en lo que ella hacía sus compras para ver las portadas y contra portadas. Y en ese tiempo los discos de rock se hacían aquí así que los títulos de las canciones estaban en español. A veces le pedía que me dejara en la sección de zapatería (te podías sentar) y leía pasajes de un libro llamado “Nadie Sale Vivo de Aquí”, una biografía no autorizada de Jim Morrison. Y claro, la biografía de Morrison ciertamente le daba la razón a mi papá por lo menos en cuanto a lo de las drogas.
Como sea, desde la primaria y hasta 2º de secundaria fui a una escuela horrible (para mí) de la cual lo único bueno que siempre recuerdo es que aprendí inglés, a buen nivel.
Por esos tiempos los discos como dije se hacían en México así que casi nunca traían las letras impresas, tenías que determinar qué estabas escuchando de acuerdo a tu propio oído, y a los 11, 12, 13 años hay canciones que puedes entender casi a la perfección, otras que no y en muchísimos casos, no entenderás el contexto. Además, el inglés es un idioma bastante limitado así que una palabra puede significar 5 o 6 cosas distintas y si no sabes entender contextos puedes perderte fácilmente y entender mal, o de plano no entender nada.
Poco a poco fui teniendo discos que sí traían las letras, escuchaba y las escribía en un cuaderno hasta que medio armaba lo que decían y así, justamente así fue que una gran parte de mi se fue moldeando, una gran parte de mi forma de pensar se fue ajustando a lo que escuchaba/leía en mis discos, a lo que leía en la sección “The story behind the song” de la revista Hit Parader, las letras que me dejaban copiar de sus discos importados algunos amigos, las que leía en libros que a eso se dedicaban (aunque en ese caso era casi siempre que si Queen, que si los Beatles, que los Rolling Stones, los Doors…) o las traducciones que salían en revistas nacionales como Toca Rock (te enseñaban con un método práctico a tocar canciones de rock y les agregaban las letras), Sonido, Rock Pop y algunas más.
Ya en la prepa usaba muchas frases de canciones para darle contexto a mis ideas en pláticas con los amigos, pedas o discusiones con maestros.
“From the islands to the cities, from the ports into the sea, we are strong, we will always be... Blazing through the wreckage, burning all we see, the life we lead’s, committed to be free. Our union is a fortress! Together we are bound. A common bound in freedom, and in sound!!! So raise your voices high! For miles around to hear, let them know, we are drawing near.
In union we stand as they! blaze across the land!!! In union, we make a final stand”. Overkill. Yo era el único que le entendía y al no tener acceso a la letra, esa primera estrofa y el coro subsecuente los entendía al 85%, suficiente para entender que era metalero, y que los que estábamos en eso estábamos unidos por algo y que unidos llegaríamos hasta el final. Claro, el final entonces era declararle a nuestros papás, maestros o a cualquier adulto que nos criticara por escuchar esa música que no dejaríamos de hacerlo.
Ese es el contexto de mi gusto por las letras en el rock y el metal. Y podría hacer el post más largo de la historia del blog explicando más a detalle, pero el punto es poner frases que en este instante que estoy frente al teclado recuerdo que me han marcado de una u otra forma, esperando que el que guste, haga lo propio en los comentarios.
Metallica fue una de las bandas más influyentes en mi formación y sus letras fueron (y son) fuente inagotable de debates internos (mentales pues, y espero no parecer loco pero yo sí paso muchísimo tiempo de mi vida escudiñando mi cerebro para determinar quién carajo soy. Afortunadamente aún no llego a la conclusión).
“Things are not what they used to be, missing one inside of me. Deathly lost, this can't be real, can’t stand this hell I feel. Emptiness is filing me, to the point of agony, growing darkness taking dawn, I was me, but now he's gone”. Sí, antes del internet uno debía descifrar los significados de las cosas por sí mismo, no podías preguntarle a Google y sí, muchos creíamos que la canción hablaba sobre el suicidio. Hoy sé que la letras habla sobre el sentimiento de desolación luego de que alguna vez les robaran todo su equipo, pero en ese tiempo parecía que hablaba sobre el suicidio y aunque no conocí de cerca a ningún suicida, sí fui adolescente y pasé por esos días en quieres tirar la toalla y este tipo de canciones me sacaban adelante. Para mí el mensaje no era “anda, suicídate” sino “anda, exprésate, déjate caer pero luego avanza”, porque despuñes de Fade to Black seguían más canciones así que obviamente el mensaje no podía ser que te mataras ¿no?
Siempre creí que el metal era una gran manera de aprender de historia. Unos tíos que vivieron muchos años en Satélite y luego en Chiluca (un campo de golf en el Estado de México) tenían una gran colección de revistas National Geographic y algunos libros sobre la Segunda Guerra Mundial. Mi papá nos compró alguna vez un libro sobre aviones militares rusos y otro sobre el mismo tema pero en EU. Sí, la guerra me llamaba la atención, las historias sobre Vietnam, todo lo que esa guerra influyó en el desarrollo del rock (también del metal, pero más del rock de finales de los 60 y principios de los 70). Y la guerra daba miedo, era la época de la Guerra Fría, los años en que se empezó a hablar de armas nucleares. Yo tuve el disco Paranoid como regalo de un primo, y traía las letras, debo haberlo escuchado por primera vez por ahí de 1979, y Electric Funeral daba miedo…
“Reflex in the sky
Warn you you’re gonna die
Storm coming, you’d better hide
From the atomic tide
Flashes in the sky
Turns houses into sties
Turns people into clay
Radiation minds decay”
Muchas, muchas veces soñé despierto con la terrible imagen que pintaba la frase “vuelve a la gente lodo”. Cuando alguna de las tantas guerras que tuvieron que ver con Israel la reportera Valentina Alazraki le decía a Jacobo Zabludovski que el ataque recién vivido era “nuclear Jacobo, repito, nuclear”, mi hermano empezó a llorar. Eso al final no fue cierto (lo del ataque nuclear) pero muchos pensamos que la TYercera Guerra Mundial estaba empezando y que todos íbamos a morir, y yo no quería morir convirtiéndome en lodo.
También recuero que tuve un libro que traía una descripción de 500 bandas de rock editado por la Rolling Stone. Describía a la banda en breves líneas con la opinión personal del “experto” al que le tocaba y su discografía hasta entonces. Recuerdo que a Stryper lo ponían pinto y parejo por usar el metal para alabar a Dios, y recuerdo que en la descripción decía algo parecido a esto: “por lo menos hablar de Dios es mejor que hablar de penetrar cadáveres y asesinar niños como Slayer”.
Y sí, el primer disco que compré de Slayer fue el Divine Intervention, y si algo no ha cambiado en mi percepción del mismo es que musicalmente hablando es flojito. Los había escuchado desde finales de los 80 y la neta no me gustaban, pero ya para 1994, saliendo de la universidad, Slayer era la leyenda maldita y si no te gustaba (igual que hoy) eras un poser o un pendejo. Pero las letras eran otra cosa. Lo que me mantuvo lejos de Slayer desde el inicio fueron sus letras, había leído una traducción de Silent Scream y no era como que me llamara tanto la atención:
“Embryonic death,
Embedded in your brain.
Suffocation, strangulation,
Death is fucking you insane”.
Eso le daba la razón a mi papá y a mí sencillamente no me interesaban esas descripciones. Pero ante pa presión de que Slayer era la banda más cabrona de la historia de la humanidad, compré aquél disco. La música insisto me parecía x, y letras como esta de plano me quitaban las ganas de seguir su carrera:
“Erotic sensations tingle my spine
A dead body lying next to mine
Smooth blue black lips
I start salivating as we kiss
Mine forever this sweet death
I cannot forget your soft breaths
Panting excitedly with my hands around your neck”
Sé que soy un marica como dirían en South Park pero la idea de simular jadeos apretando el cuerpo de una muerta y penetrarla nomás nio se me hacía interesante.
Pero la historia siempre estaba ahí, y en esos años (los 80), Maiden era de las bandas que mejor manejaban textos y hechos históricos convertidos en canciones. Ahí estaban The Flight of Icarus, Run to the Hills, The Trooper, Invaders, Aces High, Powerslave, Revelations, Alexander the Great… después, bueno, después ya major ni hablar.
Con el paso de los años vas descuv¡bierndo muchísimas bandas más y en mi caso encontraba que me seguía fascinando encontrar conocimiento en las letras de las bandas que descubría. Al no ser una persona religiosa no me importaba encontrar temas como To Mega Therion, de Therion y quedar con toda la inquietud de saber qué significaban tantas cosas en esa letra y que luego entendí mejor con el magnífico Reinkaos de Dissection.
Ah, la religión, sobre todo la anti. Es maravilloso internarse en las diversas formas de entenderla, vivirla, despreciarla… Ya no era sólo Disturbing the priest de Sabbath, ya era leer y conocer sobre muchísimas cosas que yo desconocía absolutamente y que fui conociendo gracias a las bandas de metal.
Y es que la clave de una vida plena, por lo menos en cuanto a la experiencia de la conciencia, es la curiosidad:
“This is the realm of Azerate, eleven as one
Destroyer of cosmic order, extinguisher of the sun
In this place so sinister I shall find my dreams
Illuminated by the blackest flame
To transcend with dragon wings”
Ni siquiera se trata de ser anti porque sí, sino de investigar, de conocer. No todos los dragones en el metal son como los que combatió Dio, si lees cosas que desconoces y tienes una herramienta como internet, la única limitante para no conocer algo más es que no quieras hacerlo. No tienes que estar de acuerdo, pero es mejor saber que no hacerlo. Antes de tener la oportunidad de viajar solía decir (y de verdad lo pensaba) que si el dinero me limitaba, conocer más y más bandas de metal me ayudaba a conocer el mundo, sus historias, sus leyendas, la forma de pensar de otros pueblos, y eso para mí equivalía a tomar un avión y salir. Claro, una vez que logras viajar de verdad es muy diferente, pero pintarte una imagen del mundo entrelazando en tu cabeza lo que vas absorbiendo de las canciones que escuchas es algo que no cambiaría jamás. En la escuela puedes aprender sobre las leyendas de los pueblos originarios de lo que hoy es México, y en el rock puedes conocer historias de otras culturas y encontrar fantasías que jamás imaginarías, como crear un instrumento musical con el cráneo de un pez gigante y pelos de una enorme nutria que sólo un Dios podría tocar. En My Kantele, Amorphis habla del instrumento de manera poética, como referencia a la depresión y soledad, pero si no fuera por la canción yo jamás me hubiera enterado de que existía algo llamado Kantele, aunque sea meramente una referencia mitológica:
“Talk utter nonsense
Who say that music reckon that the kantele
Was fashioned by a god
Out of a great pike's shoulders
From a water-dog's hooked bones
It was made from the grief”.
Siempre me ha gustado escribir así que leer letras de todo tipo de bandas es también una manera de conseguir inspiración. Muchas veces lo que se lee se explica solo, muchas más uno entiende una cosa y alguien más entiende algo totalmente distinto, esa literatura es la que me gusta más. Cuando yo escribo sé exactamente lo que significan mis palabras, pero luego leo algún texto años después y encuentro que probablemente significaba otra cosa. A veces estás triste y deprimido y entiendes un texto como que te habla en primera persona, a veces estás bien y ese mismo texto parece tener relación con algo más y a veces, la letra de una canción tiene muchos significados de acuerdo a diversos factores, sobre todo cuando su nombre conjura imágenes tan poderosas y disímbolas como Born in a mourning hall (Nacido en un velatorio). Supongo que es un buen ejemplo de la frase “la verdad yace en el ojo del espectador”:
“Born in a mourning hall
Pale clouds feared the unborn child
Then it grew up with growing plans
Of suicide
Born in a mourning hall
Shadows left the fear inside
That Peter Pan will never reach
The other side”

Yo aún no descubro si mi Peter Pan llegó al otro lado. En fin, supongo que si escribiera este mismo post 35 veces usaría siempre ejemplos distintos porque hay cientos de canciones cuyas letras han marcado algo en mi vida, para bien y para mal.

Si llegaste hasta aquí, gracias.

**Todas las canciones van con legtras, los que no son lyric videos las tienen debajo, picándole donde dice Mostrar más.